Seguir llamando
Sobre insistir, hacerse preguntas y no abandonar el hilo invisible.
Si estás comprometido, insistes.
No porque seas mejor.
Sino porque no sabes ni quieres rendirte antes de llegar.
Vuelves a llamar.
Vuelves a preguntar.
Vuelves a intentarlo.
Y con el tiempo —no cuando tú quieres, no como tú esperas— las piezas empiezan a encajar.
No todas.
No el mapa completo.
Pero las suficientes como para seguir.
Estoy siendo testigo de eso.
Si …


